El presidente del Sabadell propone fusionar todos los bancos medianos en uno solo «que se llame Banco» para «simplificar la vida al cliente y al regulador»
MADRID. El presidente del Banco Sabadell, César González-Bueno, ha defendido este miércoles en una jornada del IESE una propuesta sin precedentes en la historia de la banca europea: fusionar todos los bancos medianos españoles en una única entidad llamada simplemente «Banco», sin más adjetivos ni apellidos. «Es un nombre limpio, descriptivo y honesto», ha argumentado el directivo en un atril cubierto por una manta verde. «Si vas a un banco, vas a un banco. ¿Para qué complicarlo?».
La propuesta, presentada ante 312 directivos del sector financiero, busca «simplificar la vida al cliente y al regulador» y, de paso, ahorrar al sector entre 14.227 y 18.000 millones de euros anuales en presupuestos de marketing. «Lo que llevamos gastado en eslóganes desde 1992 daría para tres rescates bancarios y un partido de fútbol», ha bromeado González-Bueno entre risas tibias del público.
Bruselas pide patentar el nombre y el Banco Central Europeo se ofrece a llamarse «Banco Mayor»
La Comisión Europea ha aprovechado la propuesta para sugerir que el resultado de la fusión «se patente como marca registrada continental». El BCE, en línea con la propuesta, ha ofrecido formalmente cambiar su denominación por «Banco Mayor», en jerarquía clara con el «Banco» nacional español. «Es un gesto de cortesía institucional», ha asegurado un portavoz de Frankfurt. «Si en España hay un Banco, nosotros somos el Banco Mayor. Es de lógica jerárquica».
La OCDE ha recomendado, además, extender el modelo a los bancos pequeños bajo el nombre «Banquito», una denominación cariñosa que «favorece la identificación emocional con la entidad y reduce la ansiedad financiera del usuario». La idea ya está siendo evaluada por Banco Pastor y Caja Rural de Navarra.
La SGAE reclama derechos sobre la palabra «banco» desde 1872
La Sociedad General de Autores y Editores, en una reacción inesperada, ha presentado una reclamación formal ante la oficina de patentes alegando que la palabra «banco» figura en al menos 14.227 letras de canción registradas en su archivo desde 1872. La SGAE pide un canon mínimo del 0,3% sobre cada operación bancaria realizada bajo el nuevo nombre. «Si un cliente entra a un Banco, eso es propiedad intelectual nuestra», ha defendido un portavoz.
Por su parte, la banda sueca ABBA ha solicitado por escrito permiso para registrar el nombre ABBA Bank, alegando proximidad fonética con el nuevo concepto. La SGAE ha respondido que «con tres letras no se identifica a nadie en concreto» y ha pedido prudencia.
El comité de empresa pide aclaraciones sobre los uniformes
El comité de empresa del sector ha pedido a González-Bueno aclaraciones sobre el color del nuevo uniforme corporativo, los logos de las tarjetas y, sobre todo, «qué se hace con los siete millones de bolígrafos promocionales» repartidos en los últimos quince años bajo las marcas anteriores. La dirección, según fuentes internas, evalúa repintar los bolígrafos de un color neutro y entregarlos a colegios públicos como material escolar.
La Asociación de Coleccionistas de Merchandising Bancario ha pedido proteger los bolígrafos antiguos como «pieza histórica de la transición financiera del siglo XXI» y los considera de valor patrimonial. Su presidente, Eulogio Aretxabaleta, conserva 4.300 ejemplares en un trastero de Vitoria.
Final inesperado: un cliente entra al primer «Banco» y pregunta si esto sigue siendo el suyo
A las 10:42 del lunes posterior, en la primera oficina rotulada como «Banco» a secas en la calle Génova de Madrid, entró el primer cliente histórico de la nueva era: un señor de 71 años llamado Eustasio Mendibil, que durante 47 años había sido cliente de la antigua entidad. Mendibil se quitó la boina, levantó las gafas a la frente y preguntó al cajero si «esto sigue siendo el mío de antes». El cajero, descolocado, contestó que «técnicamente sí, pero también es de los demás».
Mendibil, antes de salir, pidió un calendario de bolsillo y un bolígrafo. Le dieron uno marrón sin marca y le aclararon que «las próximas reuniones se sirven con un café del catering común». Netflix, según fuentes próximas a la plataforma, prepara una serie titulada Banco: el nuevo nombre del miedo, con dirección de Rodrigo Sorogoyen.















