El Ministerio de Cultura confunde a Antonia Mercé «La Argentina» con un trío de bachata y le concede un Latin Grammy póstumo en categoría urbana
MADRID. El Ministerio de Cultura ha protagonizado este miércoles un error administrativo sin precedentes al otorgar un Latin Grammy póstumo en la categoría «Mejor Artista Urbano» a Antonia Mercé Luque «La Argentina», una de las grandes figuras de la danza española del siglo XX, fallecida en 1936, al confundirla con un trío de bachata dominicano de reciente formación que también lleva el nombre artístico «La Argentina».
El error, descubierto por una becaria de Documentos RNE durante la grabación de un especial conmemorativo, ha provocado tres comunicados oficiales en doce horas y la apertura de una investigación interna en la Dirección General de Industrias Culturales. La estatuilla, ya enviada por mensajería urgente, fue interceptada en una rotonda de la M-30.
«No revisamos la fecha de nacimiento», admite Cultura
Fuentes del propio Ministerio han reconocido a esta redacción que el algoritmo interno que selecciona candidatos a premios póstumos «no contempla la posibilidad de homonimia con artistas urbanos contemporáneos». El sistema, instalado en 2017 y actualizado por última vez «cuando se estrenó la primera temporada de Operación Triunfo después de la pandemia», simplemente cruzó el nombre artístico con la base de datos de la SGAE y dio por buena la coincidencia.
«Antonia Mercé nació en Buenos Aires en 1890 y revolucionó la danza española en los años veinte», ha explicado la profesora Marisa Tejero, catedrática de Historia de la Danza de la Universidad Complutense. «Llamarla ‘urbana’ es preciso solo si entendemos por urbano que vivía en una ciudad. Cualquier otra acepción es una falta de respeto».
El trío de bachata ya estaba reservando hotel en Las Vegas
El trío dominicano La Argentina Bachata Crew, formado por Yandel Almonte, Junior Castillo y Wilkin Polanco, había recibido la notificación oficial del premio el lunes y, según fuentes próximas al grupo, ya había reservado una suite en el Caesars Palace de Las Vegas y contratado a un coreógrafo retirado de los Backstreet Boys para la actuación de gala. La rectificación les ha dejado «consternados pero comprensivos».
«Honestamente, no sabíamos quién era esa señora bailarina», ha declarado Almonte en un comunicado emitido desde Santo Domingo. «Pero si ella merecía el premio, que lo tenga. Nosotros lo intentaremos el año que viene con un tema sobre el reggaetón histórico de Castilla la Mancha».
RNE pide la reapertura del archivo de Documentos para «verificar a todos los premiados»
Radio Nacional de España (RNE), responsable del descubrimiento del error, ha pedido al Ministerio que «se revise toda la lista de candidaturas póstumas de los últimos cinco años», ante la sospecha de que el algoritmo del Ministerio podría haber confundido también a Federico García Lorca con un DJ ibicenco y a Manuel de Falla con una marca artesanal de croquetas. La cadena ha emitido un especial de tres horas titulado «Cuando la cultura se confunde con la matemática».
La OCDE ofrece auditoría externa: «en otros países también pasa»
La OCDE ha emitido un comunicado en el que ofrece una auditoría externa gratuita de los premios culturales españoles, recordando que en Francia el Ministerio de Cultura otorgó en 2019 una Legión de Honor a un perro labrador llamado Marcel Proust, también por error administrativo. «No están solos», concluye el comunicado.
Final inesperado: Netflix prepara una docuserie con bailaoras y bailaores reales
Netflix, según fuentes próximas a la plataforma, ya estudia una docuserie de cuatro episodios titulada La Argentina: dos siglos, un nombre, en la que se entrelazarán las biografías de Antonia Mercé, el trío dominicano y, por motivos contractuales todavía por aclarar, también de un señor de Lugo apellidado Argentina que vende quesos artesanos desde 1973.
El Ministerio, mientras tanto, ha pedido perdón mediante una nota de prensa que termina con la frase «Antonia Mercé fue, es y será una de las grandes». La estatuilla del Latin Grammy, recuperada en la M-30, será depositada en el Museo del Baile Flamenco de Sevilla. Al lado, un cartel pequeño explicará la historia.















