Cataluña pide refinanciar 3.000 millones de deuda y la Generalitat envía a un primo de Tarragona a negociar con los bancos «porque es el único que se atreve a regatear»
BARCELONA. La Generalitat de Catalunya ha activado este lunes el plan B de su política financiera y ha enviado a las sedes centrales de los principales bancos españoles a Quim Borrell-Espinasa, primo segundo del consejero de Economía, para refinanciar 3.000 millones de euros de deuda autonómica. La elección, sin precedentes en la historia administrativa europea, responde al hecho de que «Quim, ingeniero técnico de telecomunicaciones de profesión, es el único miembro de la familia capaz de regatear sin perder la sonrisa».
«Le hemos dado dos folios mecanografiados, un Imodium por si se pone nervioso y la promesa de una bandeja de canelones para celebrar», ha confirmado un alto cargo del Departament d’Economia que ha pedido reservar su nombre. «El plan original consistía en mandar al consejero, pero descartamos la idea cuando recordamos que regatea peor que mi suegra en el mercado del Born».
«Le hemos dado dos folios y un Imodium», explica la consejería
Borrell-Espinasa, vecino de la calle Apodaca de Tarragona y conocido en su barrio por haber rebajado el precio del cambio de aceite del coche en 14 talleres distintos, llegó a Madrid en el AVE de las 7:38 con una carpeta de plástico azul, un bolígrafo Bic con la chapa torcida y la convicción de «no irse sin un descuento mínimo del 4,7%». La primera reunión, programada en la sede central del Banco Sabadell, duró 18 minutos.
«Apareció con un polo azul descolorido, sin corbata, y nos pidió primero un café cortado», ha confirmado Marisol Trincado, directora de Operaciones Mayoristas del banco. «Cuando le explicamos los tipos de interés, sacó una calculadora Casio del bolsillo, hizo unas cuentas, y nos dijo: ‘a ver, no me fastidiéis, que esto es para mi prima’».
La banca pide aclaraciones y un cuadro de Excel
Las entidades financieras, descolocadas por el modelo de negociación, han pedido formalmente «un cuadro de Excel firmado por un técnico colegiado» y han solicitado al Banco de España una opinión vinculante sobre si «es legal cerrar una refinanciación pública de 3.000 millones con un señor que ha llamado ‘maja’ a la directora de riesgos».
El Banco de España, según fuentes próximas, tardó cuatro horas en responder y al final remitió la consulta a Bruselas, donde un funcionario eslovaco contestó por correo que «en su país hacen lo mismo, pero con cuñados». La Comisión Europea estudia ahora exportar el modelo familiar a la deuda pública francesa.
Bruselas estudia exportar el modelo familiar a la deuda francesa
Según el borrador filtrado a esta redacción, el Reglamento de Negociación Familiar de Deuda Soberana contempla tres figuras reconocidas: el primo, el cuñado y «el del pueblo que dice tener un contacto». Cada figura cobraría un porcentaje sobre el descuento conseguido, abonable «en especie, productos cárnicos curados o un fin de semana en su casa rural». La OCDE ha apoyado la propuesta tras un estudio de 312 páginas titulado «Negociación informal: la verdadera diplomacia económica del siglo XXI».
Netflix, según fuentes próximas a la plataforma, ha cerrado el rodaje de una serie de seis episodios titulada «El Primo: una historia de Cataluña, Madrid y un calendario gratis», con dirección de Cesc Gay y banda sonora original a cargo de Manolo García.
Final inesperado: Quim sale del Sabadell con descuento del 4% y un calendario de mesa
A las 18:42 de la tarde, Quim Borrell-Espinasa salió de la torre del Sabadell con un descuento del 4,1% sobre el tipo de partida, un calendario de mesa con anuncios de seguros, tres bolígrafos promocionales y la promesa, por escrito, de que «las próximas reuniones se servirán con un croissant del catering». La Generalitat, satisfecha con el resultado, le ha pedido que la próxima semana negocie también el contrato de mantenimiento de las farolas de Lleida.
«No es ningún misterio», ha declarado Quim al salir, mientras se guardaba un sobre de azucarillos del bar de la planta baja. «Yo siempre digo lo mismo: pides el doble, te quedas con la mitad y, si la cosa se pone fea, dices que tu mujer no te va a dejar pagar tanto. En 47 años nunca me ha fallado».
















